El 45% de los estudiantes secundarios santafesinos admite inasistencias altas, según datos del operativo Aprender. El fenómeno, que afecta al 51% a nivel nacional, se concentra en los sectores más vulnerables y refleja una creciente falta de sentido escolar.
En Santa Fe, el ausentismo escolar empieza a mostrar un patrón: ya no se distribuye de manera homogénea, sino que se concentra cada vez más en los estudiantes con mayores inasistencias.
Según el informe “Ausentismo: ¿Qué sabemos acerca de cuánto faltan los estudiantes de secundaria?” de Argentinos por la Educación, cerca de la mitad de los alumnos secundarios santafesinos falta al menos 15 días al año, en línea con una tendencia nacional que viene en alza.
El informe fue elaborado por Bruno Videla, Martín Nistal y Eugenia Orlicki y analiza la magnitud y la evolución del ausentismo estudiantil en el nivel secundario a partir de los cuestionarios complementarios de los últimos datos disponibles de las pruebas Aprender (2024) y PISA (2022), que relevaron la percepción de estudiantes y directores sobre el problema.
EN ARGENTINA LA ESTADÍSTICA SUPERA EL 50% DE FALTAS
Según los datos del operativo Aprender 2024, en todo el país, el 51% de los alumnos del último año de secundaria declara haber acumulado 15 o más inasistencias hasta octubre: en 2022, el porcentaje era 44%.
El porcentaje de alumnos en escuelas de la provincia de Santa Fe que dijeron en 2024 faltar 15 o más días en un año es del 45%, un 11% más alto que en 2022.
POLARIZACIÓN DEL AUSENTISMO
El informe muestra que el ausentismo no afecta de manera uniforme, sino que tiende a concentrarse en un grupo de estudiantes con niveles más altos de inasistencia. Entre 2022 y 2024 creció la proporción de alumnos con más de 20 faltas (del 26% al 30%) y también la de quienes acumulan entre 15 y 19 (del 18% al 21%).
En cambio, se redujo el grupo “intermedio” de alumnos que suman entre 5 y 14 inasistencias (del 41% al 34%): el dato sugiere que muchos de ellos pasaron a tener un patrón de ausentismo más severo. En paralelo, los segmentos de menor ausentismo (estudiantes con ninguna falta o con menos de 5) se mantuvieron estables entre 2022 y 2024.
Las diferencias entre provincias son marcadas. Buenos Aires encabeza el ranking con un 66% de estudiantes que acumulan al menos 15 faltas, seguida por la Ciudad de Buenos Aires (59%), Tierra del Fuego (55%) y La Pampa (54%). En el otro extremo, Santiago del Estero (28%), San Juan (29%) y Jujuy (30%) presentan niveles más bajos de ausentismo, según lo informado por los estudiantes.
En esa línea, los autores señalan una “polarización” en la asistencia: se mantiene estable el grupo que falta poco, pero se amplía el de quienes faltan mucho.
En ese escenario, el informe también advierte que el ausentismo está atravesado por desigualdades sociales y educativas. En el sector estatal, los principales motivos de inasistencia están vinculados a dificultades tanto en el acceso a la escuela –como problemas de transporte o condiciones climáticas-, como a situaciones familiares: problemas de salud de algún integrante, trabajo, tareas de cuidado o la necesidad de colaborar en el hogar.
Estas diferencias reflejan cómo el ausentismo no responde a una única causa, sino que se relaciona con las condiciones de vida de los estudiantes y profundiza la segmentación dentro del sistema educativo.
A pesar de la magnitud del fenómeno, el informe advierte que Argentina aún carece de un sistema consolidado de datos nominales abiertos sobre inasistencias escolares. La información disponible proviene en gran medida de los autorreportes de los propios estudiantes. Esto limita las posibilidades de monitorear el problema con mayor precisión y de diseñar políticas basadas en evidencia, afirman los autores.
AUSENCIAS POR SALUD Y POR «NO TENER GANAS DE IR A LA ESCUELA»
En cuanto a las razones, el principal motivo de inasistencia son los problemas de salud, mencionados por el 62% de los estudiantes. El segundo factor más frecuente (señalado por el 39%) es “no tener ganas de ir a la escuela”, lo que abre un interrogante sobre el vínculo de los jóvenes con la institución escolar. También aparecen dificultades de acceso, problemas de puntualidad y razones familiares o laborales.
Especialistas advierten que el crecimiento del ausentismo no puede leerse solo como un problema de asistencia, sino como un síntoma más profundo de falencias en el sistema educativo.
“El informe permite leer el ausentismo como un indicador crítico de desajuste entre la oferta escolar y las condiciones de las trayectorias estudiantiles. Su crecimiento concentrado en ciertos grupos sugiere procesos de acumulación de desventajas y una desvinculación que la escuela no logra revertir. La asistencia regular (en articulación con la asistencia docente) es una condición indispensable para el aprendizaje”, explica Sandra Ziegler, investigadora de Flacso Argentina.
Y añadió: “La relevancia del ‘no tenía ganas de ir’ no es anecdótica, sino que expresa un problema de sentido que conecta con la experiencia escolar y evidencia que está en juego la capacidad del sistema para articular bienestar, sostener pertenencia y construir condiciones efectivas para aprender”.
Esa pérdida de sentido aparece también vinculada a transformaciones más amplias en el sistema educativo y en su vínculo con la sociedad: “El ausentismo es apenas la parte visible de una combinación de cuestiones tales como la pérdida de valoración social de la escuela, el quiebre en la alianza familias-escuelas y la flexibilización constante de los regímenes académicos», afirmó Bruno Videla, docente del nivel secundario y coautor del informe.
En esa línea, amplió: «el ausentismo estudiantil aparece en la superficie como la punta del iceberg, dejando todas estas otras cuestiones –que en parte son sus causas– ocultas debajo”.
“Declarar la obligatoriedad sin que nadie deba pagar un costo por incumplir dicha obligación trae como consecuencia que esta se transforme en una simple declaración de intenciones. En este marco, medidas tales como sumar días de clase al calendario escolar son como querer atrapar el aire con las manos”, sentenció.
LA OPINIÓN DE LOS DIRECTORES DE LAS ESCUELAS CONSULTADAS
Para los directores de escuela, el ausentismo se consolidó como el principal problema que afecta el aprendizaje. En 2024, el 46% lo consideró un obstáculo moderado o serio, por encima de otros factores como la impuntualidad de los estudiantes (45%), los bajos logros educativos (39%) y el ausentismo docente (37%).
La mirada de los equipos directivos refuerza la centralidad del problema dentro del sistema educativo y su impacto directo en las trayectorias escolares. La problemática, además, no es exclusiva de la Argentina. Según datos de PISA 2022, el 47% de los directores del país considera que el ausentismo limita el aprendizaje, un indicador que ubica a la Argentina en el puesto 26 entre 81 sistemas educativos evaluados.
Fuente: Aire de Santa Fe
Edición Portal San Jorge














































