En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la Asociación Médica del Departamento San Martín recupera una iniciativa que llevó adelante en 2023: la formación de cerca de 70 interventores comunitarios capacitados para detectar situaciones de riesgo, acompañar y articular con profesionales especializados.
Cada 10 de septiembre, el mundo pone el foco en una problemática que durante mucho tiempo estuvo atravesada por el silencio, los prejuicios y el desconocimiento: la prevención del suicidio.
Para la Asociación Médica del Departamento San Martín, hablar de prevención no significa solamente organizar una charla, entregar información o realizar una campaña en una fecha determinada. Significa capacitar, generar herramientas y construir redes capaces de actuar cuando una persona atraviesa una situación de sufrimiento.
Con esa mirada, en 2023 la institución impulsó una experiencia de formación que buscó trascender una actividad puntual y dejar una capacidad instalada en la comunidad: la capacitación de cerca de 70 interventores comunitarios para el trastorno del comportamiento suicida, bajo el programa “Entrenadores de Vida”.
La propuesta fue desarrollada junto a la Fundación Manos Unidas por la Paz, con la participación de los licenciados Ernesto Páez y Martín Álvarez, profesionales con una reconocida trayectoria en la temática.
Formar para intervenir
La capacitación estuvo dirigida a profesionales y referentes vinculados a distintas áreas de la comunidad: salud, educación, seguridad, justicia, medios de comunicación, además de personas interesadas en adquirir herramientas para la prevención.
El programa contempló seis encuentros de ocho horas de duración, desarrollados en las ciudades de San Jorge, Sastre y El Trébol.
El objetivo no era convertir a los participantes en profesionales de la salud mental, sino brindarles conocimientos y herramientas para reconocer señales de alerta, escuchar, acompañar, intervenir responsablemente y saber cuándo y cómo recurrir a los equipos especializados.
Porque frente a una persona que atraviesa una crisis, muchas veces el primer contacto no se produce en un consultorio. Puede ocurrir en una escuela, en un club, en una institución, en un lugar de trabajo, en una comisaría, en una familia o simplemente en una conversación cotidiana.
Por eso, contar con personas formadas dentro de la propia comunidad constituye una herramienta fundamental.
Una política de prevención que busca permanecer
Aquella iniciativa tuvo además un valor diferencial: no quedó limitada a una jornada de sensibilización.
La Asociación Médica del Departamento San Martín decidió apostar a la formación sostenida y a la construcción de una red comunitaria. Una decisión que implicó tiempo, recursos y compromiso institucional para abordar una problemática compleja desde una perspectiva interdisciplinaria.
El programa incorporó contenidos vinculados con la prevención, la atención y la posvención, entendiendo que el abordaje del suicidio requiere intervenciones responsables antes, durante y después de una situación crítica.
También puso especial énfasis en la importancia de escuchar sin juzgar, acompañar y evitar minimizar las manifestaciones de sufrimiento. Y, fundamentalmente, en la necesidad de articular con profesionales especializados y con los dispositivos de atención correspondientes.
La formación realizada en 2023 representa, así, una de las acciones concretas mediante las cuales la Asociación Médica asumió un rol activo frente a una problemática de salud pública que atraviesa a toda la sociedad.
Hablar, escuchar y actuar
En cada Día Mundial para la Prevención del Suicidio se renueva el llamado a derribar silencios y prejuicios. Pero la concientización adquiere verdadero sentido cuando se transforma en acciones concretas.
La experiencia impulsada por la Asociación Médica del Departamento San Martín parte justamente de esa convicción: una comunidad informada y capacitada puede estar mejor preparada para reconocer el sufrimiento, acercarse, escuchar y pedir ayuda a tiempo.
Prevenir no significa tener todas las respuestas. Significa no mirar hacia otro lado, no dejar sola a una persona que está sufriendo y saber que pedir ayuda profesional es parte de la solución.
En 2023, la Asociación Médica eligió dar un paso más: no solamente hablar de prevención, sino formar personas para que pudieran convertirse en agentes de cuidado dentro de sus propias comunidades.
Porque frente a una problemática tan compleja, una charla puede informar por un día. La formación puede dejar herramientas para toda la vida.














































