La cosecha de algodón volvió a quedar condicionada por las condiciones ambientales en el centro norte de Santa Fe. La elevada humedad, las neblinas, las lloviznas y las lluvias de baja intensidad ralentizaron nuevamente la recolección y profundizaron los perjuicios sobre la calidad de la fibra, mientras continúan las evaluaciones por las pérdidas en los lotes que permanecen anegados.
El Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) indicó que la semana transcurrió bajo «condiciones ambientales muy húmedas», por lo que «el avance del proceso de cosecha fue muy lento«. El reporte advirtió que ese retraso «afectó y afectaría directamente a la fibra», que volvió a perder calidad y peso.
En la zona este algodonera, la cosecha alcanzó el 97 % del área implantada, con un avance intersemanal de apenas 2 puntos porcentuales. En cambio, en la zona oeste, la situación continuó prácticamente sin cambios: los lotes permanecieron anegados, no fue posible ingresar con maquinaria y los cultivos que quedaron sin recolectar serán evaluados para determinar las pérdidas sufridas.
La consecuencia también se reflejó en los rendimientos, que continuaron mostrando una marcada variabilidad según la zona, con valores que oscilaron entre 500 y 3.000 kg/ha.
LA COSECHA DE MAÍZ DE SEGUNDA AVANZA LENTAMENTE TAMBIÉN POR LA HUMEDAD
Las mismas condiciones climáticas también limitaron el progreso de la cosecha de maíz tardío o de segunda.
El SEA informó que el proceso continuó «muy lentamente» en toda el área de estudio. La elevada humedad ambiente y la humedad presente en los granos obligaron a aprovechar únicamente las escasas horas de sol disponibles para continuar con las labores.
Pese a ese retraso, los rendimientos se mantuvieron estables respecto de la semana anterior. En el sur del área relevada oscilaron entre 80 y 120 qq/ha, en el centro entre 70 y 100 qq/ha y en el norte entre 60 y 75 qq/ha.
SIEMBRA DE TRIGO: EVOLUCIÓN FAVORABLE
Mientras la cosecha gruesa continúa condicionada por la humedad, el trigo sigue mostrando una evolución favorable.
El SEA señaló que los cultivares avanzaron normalmente gracias a las óptimas condiciones de humedad en la cama de siembra, lo que favoreció una muy buena germinación, emergencia, desarrollo vegetativo e inicio del macollaje, con adecuada densidad de plantas.
Los lotes relevados presentaron estados buenos, muy buenos y excelentes, por lo que continuaron las aplicaciones de fertilizantes nitrogenados y el análisis de estrategias de refertilización según la evolución del cultivo y la relación insumo-producto.
Hasta el momento, el SEA indicó que no se detectaron plagas ni enfermedades de importancia en los trigales.
Fuente Aireagro
Edición Portal San Jorge

















































