En un emotivo acto realizado en el recinto del Concejo Municipal, fueron reconocidas las Abuelas Cuentacuentos de San Jorge por su destacada y sostenida labor voluntaria en la promoción de la lectura y la alfabetización temprana, una tarea que desde el año 2008 acompaña a cientos de niños y niñas de nuestra ciudad.
La entrega del reconocimiento se convirtió en una verdadera celebración de la lectura y del encuentro entre generaciones. Durante la noche, las Abuelas Cuentacuentos compartieron relatos junto a sus nietos y nietas, recreando ese vínculo tan especial que nace alrededor de un libro. También recordaron los comienzos del grupo, anécdotas de estos dieciocho años de trabajo y las experiencias vividas en las escuelas, jardines de infantes y salas maternales de San Jorge, donde, con dedicación y afecto, han despertado en miles de niños el amor por la lectura.
El reconocimiento aprobado por el Concejo Municipal pone en valor el aporte que este grupo de voluntarias realiza a la educación, la cultura y el desarrollo de las infancias. La Declaración destaca que fomentar el hábito de la lectura desde los primeros años fortalece la comprensión lectora, la creatividad, la imaginación y el pensamiento crítico, al tiempo que promueve valores como la empatía, el respeto y la convivencia.
El Programa Abuelas Cuentacuentos, impulsado por la Fundación Mempo Giardinelli, nació con el propósito de acercar los libros a niños y niñas a través del compromiso de personas mayores, convencido de que la lectura constituye una herramienta capaz de transformar vidas. En San Jorge, la iniciativa comenzó en 2008 gracias al impulso de la docente Carina Suppo y, desde entonces, ha crecido hasta conformar un grupo comprometido que desarrolla su tarea de manera completamente voluntaria, acompañando año tras año a las instituciones educativas de la ciudad.
Al hacer entrega del reconocimiento, la presidenta del Concejo Municipal expresó el profundo significado que representa esta tarea:
«La relación que se establece entre un niño y su abuelo al momento de leer es un ritual mágico, que va más allá de la simple lectura: es un encuentro de corazones y letras, donde las palabras se convierten en puentes que unen generaciones. Se enciende esa chispa que solo brilla cuando se escucha una historia de alguien que, simplemente, ha vivido más.
Es un hilo que se teje entre abuelo y nieto, solo posible por el poder de las historias. Para el abuelo, leer es revivir su infancia y, para el nieto, una ventana al mundo, una oportunidad de aprender y soñar.
Y que esto ocurra en las escuelas, en nuestras escuelas, y perdure en el tiempo, son motivos más que suficientes para que la comunidad de San Jorge, todos nosotros, hagamos este homenaje, este reconocimiento.»
Más que una distinción institucional, la velada fue un reconocimiento de toda la comunidad a mujeres que, con su tiempo, su experiencia y su inmenso cariño, han hecho de la lectura un puente para educar, imaginar, emocionar y construir vínculos. Porque detrás de cada cuento compartido hay una semilla sembrada, y detrás de cada libro abierto, una oportunidad para que nuevas generaciones descubran el placer de leer y el valor de las historias que nos unen.
















































