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San Jorge

APARECIERON SERPIENTES Y UN YACARÉ EN LA COSTA SANTAFESINA

En los últimos días los vecinos se vieron sorprendidos por la presencia de una ñacaniná de gran tamaño en el barrio El Pozo y un yacaré en Arroyo Leyes. Frente al temor que pueden generar estos animales, explicaron que es consecuencia  de la creciente del río Paraná y aumentará la presencia de la fauna semiacuática, como las serpientes.

 

Los vecinos de barrio el Pozo de la ciudad capital santafesina se vieron ante una ñacaniná, una culebra de más de dos metros. Al respecto, Vanesa Arzamendia, integrante del Laboratorio de Herpetología del Instituto Nacional de Limnología (Inali)  precisó: «Está asociada a los humedales, al agua y suele aparecer acá. Obviamente en las inundaciones, cuando queda menos tierra disponible, tenemos más posibilidades de encontrarlas. Es la fauna que vive en la región, no es gran problema».

 

«Las serpientes termorregulan, se asolean, y por eso podemos encontrarlas al sol. Algunas veces, cuando hace mucho calor no porque no aguantan tan altas temperaturas. También podemos encontrar yacarés, hay en la zona, aunque se mantienen más en el agua», explicó.

Y añadió: «No todas las serpientes son venenosas, algunas son un poco más agresivas, aunque no tengan veneno y hay que evitar molestarlas». En caso de encontrarse con alguna especie venenosa, como una yarará, recomendó llamar al Cobem para que vayan a retirarla. En cambio, la ñacaniná, como la que se halló en El Pozo, «no hace nada y no es peligrosa, puede llegar a morder si la intentan tocar o agarrar, pero sino no, hay que dejarla».

La experta en limnología brindó una serie de recomendaciones en caso de que los santafesinos se topen con algunas de estas especies: «No corremos un gran riesgo si se mantiene distancia, no hay que tocarlos ni matarlos. Hay algunas serpientes venenosas, pero mientras las veamos y no nos acerquemos ni serían un potencial peligro. No van a venir a atacarnos, siempre que tengan un espacio para poder desarrollar sus actividades, donde no se sientan amenazadas». Por otro lado, la Reserva Ecológica de la UNL hay un yacaré y Arzamendia sostuvo que la especie no representa ningún peligro para la gente.

Sobre las especies antes mencionadas, resaltó: «Ambas comen muchos roedores y estos traen más enfermedades que los daños que pueden producir las serpientes».

Explicó que cuando los profesionales, como los del Cobem, encuentran una serpiente la reubican en el ambiente, lejos de la gente y en otros casos las trasladan a La Granja La Esmeralda, aunque Arzamendia no recomienda ese lugar. «Lo que estaría bueno e intentamos que se logre es que se conserve toda la biodiversidad de la zona. Son animales que viven en la zona y si realmente aprendemos a respetarlos, no significan un gran peligro para el hombre. Tenemos más problemas con los animales domésticos incluso, causan más problemas con las personas. No generan accidentes importantes como para considerar sacarlos, siempre van a vivir acá», indicó.

 

FUENTE: Diario Uno